Observatori de l'ètica comunicativa

El Intermedio, cuando la imparcialidad es ser parcial

Posted in La Sexta, Uncategorized by Ètica UOC on Desembre 20, 2015

En una época tan convulsa como la actual y más en un día señalado como lo es hoy 20D, el público siente la necesidad de escoger un partido pero también de casarse con un medio de comunicación que dé respuestas a sus preguntas y que nos asegure una información fehaciente que determine nuestros puntos de vista y construya ciertas ideologías.

El Intermedio hace un bien social. A los desinformados nos da una plataforma que sustituye a los periódicos y rotatorios tradicionales. Si bien considero que un medio de comunicación serio, un referente de esto sería Iñaki Gabilondo, debería mostrarse imparcial para ser considerado de interés y punta de lanza, ese objetivo es imposible de conseguir por El Gran Wyoming que como persona de a pie (no periodista) muestra una subjetividad muy marcada.

La campaña electoral se ha montado paralela en el tiempo a mi análisis de este programa. Teniendo en cuenta que Rajoy solo va a Telecinco como entrevistado y al clásico cara a cara de Televisión Española, no ha habido más remedio que analizar los programas de los distintos candidatos mediante entrevistas y editoriales del equipo que forma El Intermedio. Así pues hemos podido presenciar la animadversión que siente Wyoming por Albert Rivera y Ciudadanos.

Por el contrario, solo hace falta ver la entrevista que hizo a Pablo Iglesias y todos los vídeos donde se menciona a Podemos para entender que la pasión que sentía Wyoming por Zapatero ahora se ha trasladado a las izquierdas de nueva creación.

Ayer era día de reflexión y hoy debe serlo de votación. Sin tener los resultados ante nosotros, sabemos que la derecha incrementa en tiempo de vacas flacas, el latido y tendencia de nuestro país siempre ha sido la misma. Un clásico de la península: apostar por los retrógradas en épocas de incertidumbre. Y eso es lo que da sentido a El Intermedio que aglutina al ciudadano descontento con la tendencia general y que da cobijo y masaje satírico y humorístico a todo aquel que vota izquierdas pero que sabe que su voto es una anécdota en un país de pandereta y donde la corrupción, la vergüenza ajena y el desprestigio mundial siguen estando como pilares de una caspa (y también casta) que lleva casi cuarenta años dirigiendo nuestros estamentos. Aquí vemos una de las múltiples lindezas que propina el programa al PP y su discurso.

Para finalizar, si analizamos códigos deontológicos deberíamos aprobar encarecidamente la estrategia de Wyoming que utiliza un programa con alto contenido informativo y con mucha audiencia para dirigirnos hacia aquello que cree correcto y democrático. Los años nos han dado motivos firmes de su integridad como periodista aunque él insiste en el hecho que no tiene formación universitaria de comunicador. Además tampoco considera El Intermedio como un programa serio. Todos ganamos. Esperemos que, a partir de mañana, lo haga Podemos.

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